Por qué decidí unirme a Cuenca

Me da mucho gusto compartir que me he incorporado a Cuenca como Directora de Estrategia y Desarrollo Corporativo.  Después de tres años de estar enfocada en la asesoría e inversión en startups, hoy regreso al lado operativo.  ¿Por qué?  Para dar respuesta a esta pregunta, es importante describir el camino que me trajo hasta aquí y por qué estoy tan emocionada de colaborar con Matin y todo el equipo de Cuenca, para juntos construir una Fintech inclusiva.

Primero, un poco sobre mí y de cómo una china (taiwanesa) nacida en Estados Unidos termina encontrando su vocación en una Fintech en América Latina.

Mis abuelos huyeron de China durante la guerra civil y luego mis padres emigraron de Taiwán a Estados Unidos, todos en búsqueda de mejores oportunidades. Si bien mi padre pudo unirse a sus hermanos y estudiar ingeniería en los Estados Unidos, mi madre tuvo que abandonar sus estudios universitarios, además de dejar atrás a su familia. A pesar de tener que comenzar de nuevo, mis padres echaron a andar las cosas y lograron que sus cinco hijos realizaran estudios universitarios. Gracias a trabajo arduo, ingenio, resiliencia y, no menos importante, el apoyo financiero que obtuve, estudié en Pepperdine University con una combinación de préstamos estudiantiles y becas académicas.  Por eso, siempre ha sido muy importante para mi apoyar a los demás a encontrar nuevas oportunidades, de la misma forma que yo tuve ese apoyo para llegar a al lugar en donde estoy el día de hoy.

Mis abuelos emigraron de China a Taiwan y luego mis padres de Taiwan a los Estados Unidos

Durante la primera década de mi carrera, canalicé ese deseo de apoyar a los demás y tener un impacto en sus vidas a través de proyectos de servicio comunitario, que realizaba en las noches y fines de semana, fuera de mi trabajo en empresas multinacionales como American Airlines (AA) y UBS. Uno de los proyectos más complejos en los que trabajé fue un negocio conjunto entre AA, British Airways e Iberia, donde terminé aprendiendo un poco de español, gracias a los viajes a Madrid que cada par de semanas hacía. Pero el aprendizaje más importante de esa experiencia fue lograr que 700 personas, de tres aerolíneas y con culturas muy distintas, colaboraran en una alianza tan compleja. Después de terminar la implementación de esa alianza, quería explorar nuevos caminos y decidí estudiar mi MBA en IE Business School. No pudo haber un mejor programa para mí: con enfoque en tecnología, emprendimiento e impacto social; tres áreas en las que siempre tuve interés pero no había tenido la oportunidad de trabajar directamente.

En la maestría, participé en un programa de impacto social de dos meses en Perú. Ese verano de 2014 aprendí que había un mundo aparte y una forma de trabajar completamente distinta a todo lo que yo conocía. Me intrigó la idea de desarrollar nuevas habilidades, desafiar mi estilo de liderazgo y explorar mi crecimiento personal mientras trabajaba en problemáticas completamente diferentes y un entorno cultural distinto. En particular, tenía curiosidad por ver si había una manera de aplicar la experiencia que adquirí en el ámbito corporativo para optimizar su impacto. ¿Qué tal si hubiera una forma de utilizar lo que sabía para ayudar a construir cosas y brindar oportunidades a generaciones futuras? Con esto en mente, me mudé a México en mayo de 2015 después de graduarme de IE.

Desde entonces, he trabajado en diferentes aspectos del ecosistema de startups en Latam, los últimos años asesorando e invirtiendo en startups a través de Startupbootcamp Scale FinTech Mexico City, IGNIA y Rally Cap Ventures. A través de este trabajo, Matin y yo nos cruzamos un par de veces, primero mientras yo dirigía Startupbootcamp y luego en un panel en el foro de Lendit Fintech en San Francisco. Me llamo mucho la atención y me pareció admirable que un fundador experimentado de Silicon Valley, nacido en Irán, criado en la costa este de Estados Unidos se mudara a México, simplemente porque quería abordar uno de los problemas más difíciles de la región: la falta de acceso a servicios financieros para la mayoría de la población. Así que cuando hace un par de años Matin se acercó a mí, para hablar de la posibilidad de unirme a Cuenca, me sentí halagada, pero no era el momento adecuado. La segunda vez fue justo antes de la pandemia y, como todos, tuve que suspender muchos de mis planes. La tercera fue la vencida. ¿Por qué me uno a Cuenca y por qué en este momento?

En los últimos años he sido muy afortunada, ya que he podido trabajar con casi 20 equipos de fundadores early-stage, en ellos he experimentado tres elementos que para mí son importantes: la pasión, la visión y la ejecución. Así es como veo estos aspectos en Cuenca:

Pasión. Cuando un fundador ha vivido el dolor que causa un problema, sabes que no descansará hasta que se resuelva. La problemática que busca resolver Cuenca es algo que Matín vivió personalmente, habiendo llegado a los seis años a los Estados Unidos como inmigrante indocumentado y sin tener acceso al sistema financiero. En Cuenca, todos estamos profundamente motivados y apasionados por la creación de la Super app de América Latina para mejorar el acceso a los servicios financieros y dar cobertura a la mayoría de la gente que no tiene acceso. La carta de oferta que recibí de Matin comenzaba con “es caro ser pobre”. Es cierto y lo vamos a cambiar. No tener acceso a servicios financieros complica la existencia de las personas; además, uno no debería ser penalizado aún más con costos elevados y fricción constante.

Visión. La visión de Cuenca es ser la Super app que dé acceso a los servicios financieros a aquella  población que no es atendida en América Latina. En una región donde, en promedio, el 50% no está bancarizado y hay una importante desconfianza en las instituciones financieras. Una cuenta bancaria no es necesariamente algo a lo que la gente aspire. Es un medio para lograr un fin. La mayoría de nosotros solo queremos poder lograr nuestras metas en la vida y los servicios financieros pueden y deben facilitarlo. Mi actividad en Cuenca será crear alianzas estratégicas con otras Fintechs e instituciones financieras para que, a través de nosotros, puedas ahorrar, participar en el mercado bursátil, pedir prestado y enviar dinero. Todo lo que necesites para alcanzar tus metas de vida ¡Cuenca es la única cuenta que necesitas!

Ejecución. Durante los últimos tres años, Matin y su equipo se han enfocado no sólo en comprender el panorama actual; sino también, en cómo construir una empresa que desafíe al status quo, mientras crece y escala de manera sostenible. Desde los aspectos regulatorios, de producto y tecnológicos, Cuenca ha adoptado un enfoque extraordinariamente bien pensado y ejecutado acorde a esa visión, recibiendo recientemente la carta de aprobación de la CNBV para la licencia fintech.

Esto se suma a una cultura empresarial muy sólida. Algo que me llamó la atención durante todo el proceso de reclutamiento fue ver cómo valores como la toma iniciativa (ownership), la responsabilidad, la humildad, la diversidad y la pasión por México están visiblemente integrados en la forma de trabajar. Conversando con varios miembros del equipo, también me quedó claro que en Cuenca hay que moverse rápido sin dejar de hacer las cosas de la manera correcta desde el principio. Creo firmemente que la velocidad, la calidad y la integridad no son mutuamente excluyentes, aunque la buena ejecución de lo mismo es difícil de alcanzar. Pero con un equipo alineado con esta mentalidad, todo es posible.

Muy pronto cumpliré seis años de vivir en México, pienso en las razones por las que me mudé: vine a México para aplicar mis habilidades y experiencia generando un impacto. Estoy muy contenta porque en Cuenca estaré haciendo precisamente eso: trabajar en algo que contribuya a la población no bancarizada y permitirles alcanzar sus metas.

Con respecto al sector, como mencioné al comienzo de este post, en los últimos años han sucedido muchas cosas dentro del sector de fintech y esto es solo el comienzo. Si bien hay una variedad de productos en el mercado, también hay una gran oportunidad y un largo camino por recorrer. Recordemos que el 50% de la población no está bancarizada y que las instituciones tradicionales tienen pocos incentivos para cambiar. Además la digitalización y el comercio electrónico en la región sigue creciendo a pasos agigantados. La competencia nos obliga a diferenciarnos, estoy segura de que cuando en unos años miremos hacia atrás, veremos este año, como el punto de inflexión en el que las empresas ganadoras aceptaron el desafío de construir propuestas de valor concretas y sostenibles para el beneficio de sus clientes.

En el aspecto personal, cabe mencionar que continuaré mi rol como venture partner en Rally Cap, una comunidad global de inversionistas y ángeles enfocados en las Fintechs en su etapa inicial y en mercados emergentes. Trabajar e invertir en nuevas empresas es mi vocación y agradezco el apoyo de Matin para seguir con otras iniciativas que me apasionan. El mundo de VC también está experimentando un cambio significativo, con un enfoque en mayor diversidad en los roles de poder, así como el surgimiento de fundadores como inversores. Espero con ansias, ver cómo esta nueva aventura en Cuenca, me permitirá no sólo aplicar lo que he aprendido invirtiendo en Fintechs durante los últimos años; sino como, va a enriquecer mis habilidades como inversionista y me ayudará a agregar más valor para los fundadores con los que trabajo.

Así como mis abuelos y padres dejaron sus países para buscar nuevas oportunidades, de las cuales yo me beneficié. Me siento honrada y emocionada de trabajar con Matin, Bibiana, Denise y todo el equipo de Cuenca para construir la Super app financiera en la América Latina hispanohablante; y también, por la posibilidad de abrir caminos para que otros puedan crear nuevas oportunidades para ellos mismos y las generaciones futuras.

¡Súmense al movimiento Cuenca y no duden en comunicarse con nosotros si quieren saber más!

One thought on “Por qué decidí unirme a Cuenca

  1. Increíble e inspiradora historia Christine!
    Mucho éxito a ti y a el equipo de Cuenca en si misión de crear acceso a servicios financieros para la comunidad desatendida.

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