80% VIRTUAL, 20% FÍSICO

Crónicas de pandemia: Aprendiendo a trabajar, conectar, vivir y amar en el espacio virtual.

Siempre he creído que los lugares que habitamos cuentan a quién pone atención parte de nuestra historia y uno que otro secreto. Los objetos que se vuelven protagonistas en nuestro espacio revelan lo que es importante para nosotros y las pequeñas cosas que vamos dejando por ahí sin pensarlo dos veces, son como nuestras huellas digitales, testimonio de que el espacio es nuestro y de nadie más. Me gusta visitar las casas de las personas, ya que me da la oportunidad de ver con estos ojos una pieza más del rompecabezas que es alguien.

Cuando me pongo a pensar en los espacios que habito pienso en lo físico: primero en mi cuerpo, mi casa, la oficina, el estudio de flamenco… Pero a más de cinco meses adentrados en este mundo de pandemia pienso también, en ese otro espacio al que hemos migrado y al que todavía muchos de nosotros estamos adaptando varios aspectos de nuestro ser. Uno que nos ha enseñado a trabajar, conectar, vivir y amar de otra manera: el espacio virtual.

Matin trabajando en su standing desk al lado del estudio casero y la colección de zapatos de flamenco de Bibiana.

El 6 de Marzo, Matin estaba de vuelta de un viaje de negocios a San Francisco en donde el ambiente era incierto, se sabía muy poco acerca del COVID-19 y cómo afectaría nuestras vidas. Después de sentarnos a ver un video que explicaba cómo se origina y propaga un virus como éste y de preguntarnos: ¿por qué como seres humanos sentimos la necesidad de mostrar nuestra supremacía sobre todas las especies cazando y consumiendo animales cada vez más exóticos?, tratamos de formar un plan a corto plazo para Cuenca y nuestro equipo.

Aunque Matin siempre vio el impacto que esto tendría con mucha claridad, yo tengo imaginación de sobra para eso de las situaciones apocalípticas y tenemos un equipo increíble que le encuentra solución a casi todo en esta vida; tener un plan de acción total e infalible era imposible. Esto es de las cosas que solo se sobreviven con resiliencia, adaptación, compasión, esperanza y un chingo de amor hacia la humanidad, con sus imperfecciones y oscuridad. Con eso en mente Cuenca empezó a cambiar.

Andrés en «El Edén» (nombre que le dio él mismo a su refugio de cuarentena) escribiendo código.

Tuvimos nuestro último rodaje y nuestra última celebración presencial, y el 13 de Marzo durante la junta de equipo, Matin anunció el inicio de la transición de la vida de oficina al trabajo desde nuestras casas. Empezamos antes que casi todas las empresas de la ciudad y eso nos ayudó más tarde a enfocarnos en las necesidades de nuestros clientes ya que habíamos establecido nuestra nueva dinámica de equipo.

Los cambios en la rutina siempre son difíciles y toma tiempo adaptarse. Hubiera sido imposible trabajar de esta nueva forma sin las herramientas adecuadas: una conexión a internet con la capacidad apropiada, computadoras poderosas, una buena silla… Nuestros primeros pasos fueron por ahí.

Denise y Ubaldo con su vista al mundo exterior en un día de sol.

Cuando el espacio de vida y de trabajo comienzan a fundirse y convertirse en uno solo, se pierde la separación que nos ayuda a mantener una distancia saludable entre los dos mundos, de pronto los horarios dejan de existir y el tiempo deja de ser un concepto rígido. Llega el insomnio y perdemos la estructura. Para ayudarnos a mantener un horario saludable implementamos una videoconferencia matutina por equipo, que por lo menos aseguraba que saldríamos de la cama antes del mediodía y nos daba una vaga idea del día de la semana en que estábamos viviendo. Para muchos de nosotros eso se convirtió en nuestro primer contacto humano del día, a través de una pantalla.

Junta virtual semanal del equipo Cuenca.

Muy pronto supimos que mantener la distancia era la forma más eficaz de controlar el número de contagios; por eso, nuestro equipo comenzó a trabajar en más opciones que disminuyen el contacto físico al hacer transacciones y lanzamos transferencias a través de WhatsApp. Empezamos a ver un crecimiento en el uso de la tarjeta virtual y de los pagos de servicios a través de la aplicación. Nos dimos cuenta de que iba a ser muy importante darle prioridad a los proyectos que se enfocan en la seguridad de las cuentas de nuestros clientes. Dejamos proyectos en los que habíamos invertido mucho tiempo y recursos, cambiamos el rumbo y le dimos vida a Personas de Confianza que conecta a usuarios de Cuenca para ayudarse en situaciones de emergencia relacionadas a su cuenta.

El desktop de René, lleno de lo que nos deparan lo astros y de la magia de postproducción para el video de Personas de Confianza.

En la primera fase nuestras preocupaciones eran simples: No contagiar ni contagiarnos, mantenernos productivos y motivados, sacar provecho del tiempo con nosotros mismos, seguir en contacto con la gente que amamos de alguna forma, leer lo que no hemos leído en años, beber menos vino y dejar definitivamente y de por vida los Doritos y la Nutella. Pero el tiempo de permanecer en aislamiento se alargaba cada vez más y las tensiones se hacían cada vez más grandes dentro y fuera de nuestros espacios.

Erika haciendo su espacio en un espacio compartido.

La economía empezó a sentir el peso de la pandemia. Hicimos un recorte importante a nuestro presupuesto de marketing y creativo, lo que afectó muchísimo la forma en la que trabajamos en los equipos de los que estoy a cargo. Hay decisiones que se deben tomar como empresa previendo la situación en la que nos encontraremos a futuro, que dependen del contexto que estamos viviendo y las cuales nunca son fáciles. Llegó el momento de hablar sobre nuestra colaboración con los artesanos de Tenango, Chiapas y Oaxaca. Mantener la producción de fundas al volumen que estábamos manejando en ese momento no era sustentable, se tenía que pausar o reducir considerablemente la producción. La discusión fue muy dolorosa porque sabíamos lo que eso significaba para los artesanos involucrados en el proyecto. Le presentamos la problemática al equipo y en uno de los momentos más emotivos que he vivido desde que llegué a Cuenca muchos de los miembros del equipo decidimos donar parte de nuestro salario para tratar de mantener el proyecto de las fundas vivo dentro de nuestras posibilidades.

Ya más adentrados en el lado oscuro del encierro, nos esforzamos mucho, pero la comunicación entre los miembros del equipo se estaba volviendo cada vez más complicada y a veces sentíamos abismos entre nosotros. Experimentamos con varias cosas para tener mejor conexión; algunas fracasaron totalmente, como un comedor virtual… Al parecer, aunque todo el mundo siente extrema satisfacción viendo a Cardi B comer pollo frito sin decir una palabra durante cinco minutos, nadie quiere esa misma experiencia con sus compañeros de trabajo.

Ricardo tratando de cambiar de aire trabajando desde su jardín.

Yo comencé una dinámica con mis equipos todos los viernes: Una persona escogía un tema y cada uno de nosotros contaba una historia personal de acuerdo con el tema elegido. Me gustaría mucho decir que conocí a las personas con las que trabajo todos los días de forma romántica; observando la forma en la que se mueven en el espacio, visitando sus casas, acariciando sus mascotas y hojeando sus libros adorados; pero no fue así. Entendí por qué ven de la forma en la que ven, por qué se comunican, cómo se comunican, por qué aman lo que aman y qué los motiva todo a través de Zoom. Escuché las historias sobre el evento más vergonzoso de sus vidas y el momento misterioso que los hizo creer o dejar de creer en la magia y me sentí conectada a ellos como nunca.

Armando en casa acompañado de sus libros, varias plataformas de noticias, foros de UX y las cosas a redactar para nuestro sitio web.

En Marketing tuvimos que ponernos creativos después del recorte de presupuesto y es así como entré al hoyo negro de perdición y creatividad que es TikTok. Muy pocas veces nos detenemos a pensar en el poder que tiene lo ligero, y lo importante que es tenerlo en nuestras vidas. TitkTok es como una enciclopedia de lo que somos en la actualidad. “Tomo I: Compilación humorística de nuestra experiencia colectiva en tiempos de COVID-19” incluye nuestros cambios de pijama A a pijama B, nuestro consumo desmesurado de alcohol, los cortes de pelo hechos en casa y no aprobados por nuestro estilista de confianza, las lamentables pérdidas de barbas alrededor del mundo (DEP), y nuestra nueva o no tan nueva obsesión con las plantas, entre otras cosas. Nuestra aportación: “Cuna de Luisas”, un drama en donde la fortuna son las codiciadas fundas artesanales y una familia enferma de avaricia y de poder está dispuesta a todo para quedarse con todas y cada una de ellas.

En retrospectiva no me queda tan claro si hacíamos cada capítulo para nuestros clientes y seguidores o para nosotros y el resto del equipo Cuenca. Escribir y grabar “Cuna de Luisas” se convirtió en un momento de catarsis para todos los que participábamos. Teníamos la oportunidad de estar juntos y entrar por unas horas a este universo completamente separado de todas las dificultades que cada uno estaba afrontando en el mundo que no habíamos inventado nosotros.

En Estados Unidos comenzaron las protestas a raíz de los asesinatos de George Floyd y Breonna Taylor, y esto abrió la puerta a discusiones sobre racismo en nuestro país. Fue en ese momento que descubrí que TikTok no sólo es un espejo humorístico, también es una plataforma de comentario social. Los espacios son lo que las personas que los habitan quieren que sean.

Ricardo y Carolina más juntos que nunca.

En conjunto pasamos por momentos muy difíciles a nivel equipo; pero también, cada uno tenía sus batallas a nivel personal. Algunos perdieron a seres queridos como resultado directo o indirecto de lo que estamos viviendo a nivel global. Al resto de nosotros nos tocó ser testigos de su dolor con la impotencia de no poder estar cerca para ofrecer un abrazo como consuelo. Tocó buscar palabras donde no las había y dejarse la piel en un mensaje de WhatsApp sabiendo que no se puede comparar con el calor de estar presente. Hicimos lo que pudimos mediante flores, mensajes y ese afán indestructible de estar.

Hace unas semanas leía una noticia sobre una protesta absurda en Madrid en contra del uso de cubrebocas, su lema era: “Somos la resistencia”. Me parece que no les queda nada bien porque la resistencia es: Artistería Dos Sofías decorando las calles de la ciudad con flores para los que nunca pudieron quedarse en casa, los médicos y enfermeras de este país y del mundo entero; las mujeres valientes que siguen saliendo a darle voz a las que ya no están a causa del crecimiento de violencia de género; es Niddo llevándote las galletas a tu casa y todos los restaurantes de la ciudad reinventándose para seguir adelante, es Paco de Miguel diciendo: ¿Me entregas el dispositivo? y eres tú aprendiendo a sonreír y a besar con cubrebocas.

Silvia convirtiendo ideas de su cuaderno en flujos de UX con un poco de té.

Cualquiera que viene a tomarse un vino a mi casa se da cuenta de inmediato, por todo lo que hay en ella, que Matin es iraní y que yo soy mexicana, que vivimos muchos años en California y que nuestro arte favorito es el que hacen nuestros amigos. En mi espacio virtual hay videos de las mujeres que admiro, videos de perros, gatos, una tortuga llamada Kevin con tendencias criminales, moda y mucho, muchooooo flamenco.

Mis contribuciones al espacio virtual colectivo son en la forma del contenido y los proyectos en los que colaboro y llevan un poco de mi esencia, mi filosofía de vida y las cosas en las que creo. Quiero pensar que muchas cosas volverán a ser como eran antes, porque siempre me ha gustado más el lado romántico y físico de las cosas. Pero afortunadamente hay cosas que nos tocan sin la necesidad de las manos, y gracias a las herramientas que tenemos en la actualidad podemos seguir adelante cuando creemos que ya no podemos más.

Ojalá algún día tengas una historia increíble que contar sobre Cuenca en tu espacio y en lo que convertiste esta herramienta que seguimos desarrollando para ti. Cuando empezamos, éramos tres personas trabajando en un departamento en San Francisco, que luego se convirtieron en seis personas en WeWork, Varsovia en la Ciudad de México, y cuando ya no fue suficiente, crecimos hasta ser cuarenta, cuarenta que se fueron a sus casas dispersas por toda la ciudad durante los meses más difíciles de pandemia, ahora nos ponemos el cubrebocas y gradualmente volvemos a la vida de oficina. Ya no somos los mismos, seguro tú también has cambiado… Pero vamos juntos: Aprendiendo, creciendo, adaptándonos, aguantando… Cuando toca.

Posdata: No se te olvide bailar, sobre todo si estás triste.

11 comentarios sobre “80% VIRTUAL, 20% FÍSICO

  1. Creo que el apoyo de un equipo en tiempos difíciles es fundamental para poder seguir adelante. La unión hace la fuerza y estos tiempos lo han hecho más notorio que nunca. ¡Viva Cuenca!

  2. Lo que he visto de Cuenca en casa es inspirador pues desde el amor por lo que hacen siguieron trabajando y adaptándose a esta circunstancia desconocida hasta ahora en la historia de vida de nuestra generación. Hoy cuando uso mi tarjeta física version Carla Escareño en algún comercio o la virtual desde mi teléfono pienso en el esfuerzo incansable de todo el equipo que hace posible que mis compras sean seguras y exitosas. Pienso en que desde sus hogares hacen todo lo posible y más para que Cuenca siga existiendo y no tengo más que agradecer de corazón por ese esfuerzo. Gracias Cuenca…muchas gracias por todo!

    Con mucho cariño…JoséAntonio Del Moral.

  3. Este espacio de blog, se los aplaudo al cien, me chuté todo y quedé maravillado con el equipo que tienen. Ahora entiendo el porque su aplicación funciona tan bien, todos trabajan en conjunto y a la par, ¡aplausos para Cuenca!

    1. Muchas gracias Omar, aquí seguimos mejorando la plataforma y el servicio <3

    1. Y nosotros a ti y a todos los que nos han acompañado en esta aventura <3 <3 <3

  4. Siempre con respaldo atento ayudar, ésto hace la gran diferencia con el contexto, el esfuerzo del equipo acompasado por la sincronía casi bailan al mismo son, gran acompañamiento de la familia detrás, siempre con amor y humanidad nos abrazamos al universo, por un mundo mejor para todos ..Gracias y Muchas Felicidades por venir muchos más juntos !

  5. Es asombroso el esfuerzo que hacen de parte de cuenca dentro del equipo y con los artesanos, muy buen artículo sobre su transición durante la pandemia

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